2 de enero de 2017

GESTIÓN DEL TIEMPO: IMPROVISACIÓN, CREATIVIDAD Y DISCIPLINA

La gestión del tiempo permite administrar el trabajo de manera que se obtenga la mayor productividad posible con el menor riesgo añadido.

Cuando planificamos el tiempo, ya sea tanto de forma profesional como a nivel personal, actúan diferentes factores que no siempre dependen de nuestra propia voluntad, sino del entorno en el que operamos,  la disciplina o la responsabilidad impuesta, también estar o no, sometido a determinados niveles de control de ejecución.

Hay momentos en los que se puede elegir libremente el momento de la ejecución de una determinada tarea, guiado por nuestro criterio o prioridades personales, pero en otras ocasiones, circunstancias especiales hacen que tengan que ser ejecutadas con puntualidad inglesa.

En dependencia del tratamiento que apliquemos a los diferentes tipos de actividad, conseguiremos un determinado tipo de cumplimiento, aumentando o disminuyendo el nivel de eficacia. La influencia que ejerzamos sobre la gestión del tiempo, vendrá determinada por el nivel de improvisación, disciplina, implicación y motivación que apliquemos, consiguiendo control o estrés como resultado de su combinación.