1 de diciembre de 2016

¿PADECE TU EMPRESA EL EFECTO ZOMBI?

Estamos asistiendo a la invasión zombi, no solamente en la gran pantalla, sino también en el ámbito social, económico y tecnológico, y las empresas por tanto, no son una excepción.

Se habla de zombis tecnológicos, de empresas zombis, de zombis profesionales y hasta de pensionistas zombis, que una vez muertos, siguen viviendo en forma de pensión a costa de la Seguridad Social.

Vivimos en una sociedad contagiada por el efecto zombi, presente en entornos productivos, que se extiende de forma silenciosa, y contamina todo lo que encuentra a su paso.

El concepto como tal, tiene diversos matices y además de observarse en el panorama empresarial distintas formas del efecto zombi, no siempre responde a un misma dolencia.



ZOMBI TECNOLÓGICO


Los avances en los sistemas de información y en la forma de comunicarnos, entre ellos la implantación de las redes sociales, han calado muy hondo entre los más jóvenes, la próxima generación de futuros trabajadores, con conductas casi adictivas y dependientes.


Esta revolución tecnológica conlleva la desintegración de las relaciones interpersonales sustituyéndolas por relaciones virtuales que fomentan el individualismo. Diversos estudios realizados afirman que los jóvenes de hoy, pasan una media de 5 horas al día conectados a la red, siendo utilizado en la mayoría de los casos para ocio o distracción.

Estos devoradores de tecnología, se están convirtiendo poco a poco en un auténtico ejercito de "zombis millenials" que exhiben conductas compulsivas, irritables y antisociales, en los casos más graves.

Las empresas deben ser conscientes de que este tipo de personas, tarde o temprano formarán parte del tejido productivo, y lejos de minorar, cada día se incorporan nuevos internautas que quedan atrapados en las redes de un mundo global que minimiza el espacio personal. Aquellas empresas que no tengan presencia activa en el mundo virtual, quedarán fuera de los anhelos de los trabajadores tecnológicos, ya que ellos no conciben la vida en general sin estar conectados.

Aunque no todos los que pasan el día "colgados en la red" son zombis tecnológicos,  si que es cierto que un alto porcentaje de ellos lo es, quedando fuera todos aquellos que no utilicen la tecnología para aislarse del mundo tangible, huir de la realidad, olvidarse de los problemas, o alimentar su conducta narcisista.



EMPRESAS ZOMBI


La empresa zombi es aquella que se resiste a admitir, que su trayectoria corporativa ha llegado a su fin, que permanece en la más completa agonía, esperando que un acontecimiento, milagrosamente remoto, le haga salir del coma que padece.


Este tipo de organización, más común de lo que pueda parecer, supone un problema económico no exento de considerable gravedad. Y es que el efecto zombi, no solamente afecta de forma directa a aquellas empresas que no han sabido adaptarse a la revolución que estamos viviendo, sino que su yugo también recae sobre negocios más innovadores y startups.

Aunque resulte paradógico, cohabitan entre nosotros startups "zombificadas" desde su inicio, simplemente porque desde su creación, no han tenido la posibilidad de operar en el mercado, no han vivido la repercusión que esperaban, y se mantienen a la espera de que la barita del éxito se pose sobre ellas y se separen por fin de la casilla de salida.

Y es que las empresas, como seres vivos que son, se resisten demasiado a la muerte, y cuando llegan al estado zombi, no se ven a sí mismas como las ven los demás. Aunque desde fuera parece un comportamiento un tanto absurdo, la respuesta viene dada por la propia naturaleza humana, no estamos preparados para admitir el fracaso, por ello nos resistimos hasta las últimas consecuencias.


WORKING DEAD O ZOMBI PROFESIONAL


Suelen ser autómatas, se limitan a realizar sus tareas sin profundizar demasiado en ellas, están convencidos de tener el puesto asegurado y perjudican seriamente la productividad del equipo. Así son los zombis profesionales.


Son sanguijuelas, chupópteros experimentados, palmeros del amo de sus fines, con influencia destructiva, aunque sobradamente sutil, capaces de despedazar sin ningún remordimiento a todo aquel que se interponga en su camino.

Y es que, de todas las categorías de zombis empresariales, estos son los más terroríficos, porque instalan su modelo en la compañía, y esperan a que otros se infecten de sus comportamientos teatralizados, que disipan su falta de profesionalidad, su implicación o su productividad.

Este tipo de criaturas, tienen su caldo de cultivo, en entornos profesionales donde no se analiza exhaustivamente el desempeño y la productividad, ya que no todas las empresas poseen la estructura o los recursos necesarios para ello. Existen casos, donde el blindaje está impreso en la propia naturaleza del puesto, como ocurre en la Administración Pública, aquí, el paraíso para los "working dead" está garantizado.

Llegada a la evidencia de que los zombis existen y además, pueden acompañarnos en nuestro trabajo diario, es importante saber identificarlos, evitar que nos infecten e intentar alejarnos de ellos en la media de lo posible, más si cabe, en aquellos casos en que el zombi sea nuestro propio jefe, enmienda complicada donde las haya difícil de sobrellevar.

¿Y tú, estás preparado para no ser infectado por el efecto zombi?





fotos: zombiesDrule
Bigstock










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