31 de octubre de 2016

EL EFECTO MEDICI Y EL RENACIMIENTO DE LOS ENTORNOS DE TRABAJO CREATIVOS

Que la creatividad es una habilidad muy valorada hoy en día es algo obvio. En este tiempo tan vertiginoso y competitivo, las empresas necesitan recurrir a prácticas, que les permitan, garanticen y den viabilidad a nuevas estrategias, que a menudo van unidas a la innovación como hilo conductor.

La creatividad, si bien depende directamente de la persona, es decir, de su capacidad, resulta fundamental que el entorno en el que se desarrolle sea propicio, atractivo, y con recursos suficientes, en definitiva, facilitador, para que toda la organización pueda participar.

Mirar los procedimientos desde otro punto de vista, buscar nuevas formas de hacer las cosas, plantearse nuevas posibilidades, todo ello está directamente relacionado con la creatividad. 

Estar abierto y proactivo a lo que acontece fuera de nuestro espacio de confort, nutre la actitud de cuestionar, elemento necesario en cualquier nueva creación.

Las organizaciones deben tener un protocolo claro para innovar, priorizando los canales de flujo de ideas, formando al personal necesario y dedicando tiempo para generar las propuestas que lleven a la intersección.

Cuando nos exponemos a la intersección de distintos campos de conocimiento, podemos combinar conceptos desde múltiples perspectivas, generando ideas que saltan hacia otras nuevas y desconocidas direcciones.