30 de marzo de 2016

TRABAJO, TECNOLOGÍA Y REDES SOCIALES, DIFÍCIL COMBINACIÓN

Aunque todos conocemos sobradamente los avances tecnológicos de que disponemos, y participamos activamente en ellos, no muchos somos conscientes del uso o provecho que sacamos de la tecnología que nos rodea, ni de los peligros que nos acechan en su utilización, por otro lado, cada vez más generalizada.

En un reciente informe titulado "El pulso de la sociedad en red", la conocida marca de tecnología Ericsson, señala que los teléfonos móviles alcanzan ya los 7.300 millones, cifra que casi iguala a la población mundial actual de algo más de 7.400 millones en todo el planeta, por consiguiente, todos participamos, en mayor o menor medida, de las ventajas y desventajas que ello supone.

Estamos muy acostumbrados a ver ya, a todo tipo de personas, interactuar con elementos electrónicos de diversos tipos; los niños juegan con tabletas, los ancianos han incorporado los móviles en su indumentaria, y los trabajadores ya no acuden a su centro de trabajo, sin cualquier dispositivo que le proporcione estar permanentemente conectado con el mundo, pero...

¿ESTAMOS REALMENTE PREPARADOS PARA LA ÓPTIMA UTILIZACIÓN DE LOS DISPOSITIVOS MÓVILES?
Pues en mi modesta opinión NO, no somos del todo conscientes de la revolución que ha supuesto en nuestras vidas la aparición de la inteligencia artificial, sobre todo, si no pertenecemos a ese grupo privilegiado denominado millenials, individuos completamente digitales, nacidos en el seno de la tecnología.