19 de enero de 2016

¿SUFRES EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR?


¿Alguna vez has ido a trabajar pensando que eres un fracaso?  ¿A veces piensas que eres un fraude de tu propio yo?  ¿Tienes miedo de que alguien se dé cuenta de que no sabes lo que dices saber?

Si tus respuestas son afirmativas, podrías padecer lo que se conoce como el SÍNDROME DEL IMPOSTOR.

Esta patología, también denominada síndrome del fraude, afecta a un número de personas mayor de lo que creemos. Es un trastorno psicológico, por el cual los individuos, no son capaces de aceptar como propios los logros obtenidos en su vida, derivados de su esfuerzo y capacidad, sino que los asocian a factores externos como la suerte y la providencia.

Curiosamente este trastorno, suele ser más común, en aquellas personas exitosas, que han triunfado en la vida u ocupan puestos de alta responsabilidad. Algunos expertos lo asocian al perfeccionismo, del que son más protagonistas las mujeres que los hombres.

La tendencia a minimizar y subestimar el éxito, es significativa en quienes padecen este síndrome. Las personas inseguras son más susceptibles de sufrirlo, ya que no valoran suficientemente sus capacidades, ni las hacen valer ante los demás.

Sentirse permanentemente "a prueba", no parecer nunca lo suficientemente bueno, y estar sometido a este diálogo interno tan dañino, provoca que muchas personas abandonen sus puestos o rechacen promociones, por el temor a ser descubiertos en su falsa "falta de valía".

El síndrome del impostor, puede llegar a causar un efecto realmente nocivo en la carrera profesional del que lo padece, ya que al estar autoconvencido de no estar a la altura de las circunstancias, se torna difícil el desarrollo de la asertividad, tendiendo su actitud hacia una posición pasiva, más que proactiva, o por el contrario, correr riesgos absolutamente innecesarios.

¿QUE RAZONES LLEVAN A PADECER ESTE TRASTORNO?