24 de mayo de 2015

¡DEJA DE HACERTE LA VíCTIMA EN EL TRABAJO!


Victimista
Nadie dijo que trabajar fuese fácil, de hecho, la vida está llena de obstáculos que debemos superar, y el mundo laboral está lleno de ellos.

La clave para la correcta gestión de las dificultades está en la actitud con la que las afrontemos.

Como se suele decir, la felicidad es un estado de ánimo, ya que nadie experimenta la plena satisfacción de manera perpetua, y mucho menos en la vida profesional.
Aunque tengas un empleo que te encante, siempre tendrás días malos, problemas que solventar, compañeros de trabajo con los que no terminas de encajar, o jefes que te llevan a la desesperación, pero nada de eso justifica que optes por actuar como víctima como vía para defenderte de todo aquello que te resulta hostil.

Hablamos de síndrome de victimismo...
La victimización es la tendencia de un individuo a considerarse víctima o a hacerse pasar por tal. Se convierte, en la mayoría de los casos, en una forma de vida, ya que la persona siente la necesidad de hacer responsable de sus problemas a los demás.

Siempre resulta mucho más fácil ser "víctima" de una situación, que asumir la responsabilidad que conlleva.

El trabajador victimista esparce en gran medida la cultura de la queja por toda la organización, nos aborda en cuanto tiene ocasión, para difundir sus múltiples desdichas, expresa los comportamientos poco adecuados que le dirigen los demás, y alimenta sus propios pensamientos con las desgracias propias y ajenas.


La queja, es la manifestación del sentimiento de aquel que nunca recibe lo que cree que le corresponde. Esta actitud acaba creando un fondo de amargura y decepción, no solo para el que la manifiesta, sino también para aquel que se convierte en partícipe de ella.

La victimización es el recurso del atemorizado, que prefiere convertirse en objeto de compasión, en vez de afrontar con decisión lo que le acontezca.