5 de diciembre de 2014

¿TIENES PADRINO O SOBREVIVES EN EL TRABAJO?


"Todos los tontos tienen suerte", cuantas veces habremos escuchado este refrán, o incluso lo hayamos utilizado nosotros mismos en alguna ocasión, al contemplar situaciones que, a priori, nos parecen realmente increíbles o inverosímiles.


En el mundo empresarial, éste es un comentario que personalmente he escuchado en no pocas ocasiones, personas que ven como otro empleado, menos competente, pasa por encima de él ante un ascenso, o sujetos que escasos de titulación y con no tanta experiencia, consiguen puestos de trabajo envidiables para otros muchos.

Lo cierto es que, en muchas circunstancias entra en escena el ya conocido "Dios le da pan al que no tiene dientes", o al menos, estamos en el convencimiento de que así es, justificando de esta manera determinados actos o comportamientos de los que, de un modo u otro, nos sentimos partícipes por afectar directamente a nuestra vida social, personal, familiar o profesional, y a la que nos vemos avocados ineludiblemente en nuestra vida diaria, y si eso lo trasladamos al trabajo, nos afecta sobremanera, por el sentimiento de impotencia que nos produce, aunque pocas veces nos paramos a analizar el porqué, 

¿Ocurre realmente dicha situación, o por el contrario nos instalamos en esta posición para justificarnos a nosotros mismos y a los demás?, o ¿será más cierto que nos estemos escudando en su certeza sin entrar en análisis pormenorizados?.